Comprar un dron 

Otra consideración a tener en cuenta es estudiar cómo va acoplada esa batería, pues es posible que con algo de maña podamos usar baterías compatibles pero de más capacidad, siempre que el peso no resulte excesivo para el tipo de drone que queremos volar.

Método de control

Cómo se maneja un dron es otra de las circunstancias que debemos tener claras antes de proceder a escoger modelo. El control de un drone puede realizar tanto por radio control clásico como con nuestro smartphone.

Aquí cada método tiene sus ventajas e inconvenientes. En el caso del mando de radio control, suelen ser más fáciles de manejar, fiables y precisos en los movimientos. Además, el alcance suele ser mayor que con un smartphone, el cual depende de una red WiFi que crea el drone y a la que nos conectamos.

Optar por un drone con mando mediante emisora permite invertir en un control más preciso, fiable y cómodo, el cual podemos usar con drones más avanzados que vayamos comprando

Las ventajas de controlar un drone con smartphone es que puede ser más intuitivo para el aprendizaje inicial al poder incluso realizarlo con los acelerómetros y giroscopio del terminal. Además, el smartphone suele servir para configurar aspectos del equipo, así como incluir funciones extras como determinar rutas a seguir.

Si optamos por un modelo controlado mediante emisoras radio control, podemos invertir en un mando más completo que podremos adoptar y actualizar a futuros drones compatibles mediante módulos específicos.

Sistema de grabación

Una línea no fija que separa el uso de drones a nivel profesional o de ocio suele ser la capacidad de los primeros para grabar vídeo o tomar fotografías. En modelos de la más alta gama es habitual que podamos incluir nuestras propias cámaras, incluso réflex pesadas.

En la gama media las cámaras suelen ofrecer bastante calidad pese a ser integradas, habitualmente 1080p (ya incluso hay modelos no profesionales que graban con calidad 4K) y con buena estabilización. Y ya no es extraño encontrar modelos para iniciarse que incluyen la cámara y función de grabación como gancho, pero has de saber que suelen ser grabaciones casi anecdóticas por la calidad baja de los resultados.

Si un drone de menos de 200 euros lleva cámara, asume que su uso va a ser principalmente para vuelos con visión en primera persona pero sin calidad destacable para grabar video o tomar fotos

Sí que nos pueden valer estas cámaras integradas incluso de baja calidad para realizar vuelos con visión en primera persona, los cuales se pueden visualizar tanto en mandos con pantalla como principalmente en smartphones.

Montaje y reparación

Al escoger un drone para iniciarse, es probable que te encuentres con una serie de siglas que van a ser importantes a la hora de saber si lo que vas a comprar estará listo para empezar a volar desde cero, necesitarás algo más y también las posibilidades para sustituir determinadas por una avería, accidente o mejorar cierto apartado del drone.

Las siglas más habituales en el mundo de los drones son:

RTF: Ready To Fly

Estos modelos de drones son los habituales en un rango de precio de entrada. Son equipos que van listos para sacar de la caja y empezar a volar, sin necesidad de montaje, configuración o calibración de ningún tipo.

BNF: Bind and Fly

Este tipo de drones suele venir ya montado y listo para volar a falta de un controlador, por lo que es un buena elección si ya tenemos uno y además es de calidad.

ARF: Almost Ready To Fly

Una tercera opción que suele dejar a elección del usuario algún componente esencial que o quiere mejorar o con el que actualizar su drone. Ojo porque lo habitual es que el usuario tenga que montar casi todo el equipo y no está indicado para principiantes.

La elección del tipo de drone debe estar también asociada con la facilidad de conseguir repuestos y reemplazarnos nosotros mismos. Esto es clave incluso en modelo asequibles, pues en los primeros días con ellos serán habituales los accidentes que pueden acabar con uno de los rotores estropeado.

Al iniciarse en el mundo del vuelos de drones es normal que hayan accidentes e incluso piezas que se rompan, por eso es importante tener repuestos asequibles y que podamos montar nosotros mismos

Si el modelo que hemos elegido facilita el intercambio de piezas es una buena noticia porque podremos comprar repuestos compatibles y sustituirlos en caso de que las protecciones o los propios componentes se rompan.

Qué dice la legislación actual sobre el uso de drones

Como hemos adelantado, la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea) solo considera drones aquellos vehículos aéreos destinados a tareas comerciales o profesionales. El resto de casos nuestro vehículo es legalmente una aeronave destinada a uso de ocio o recreativo.

Aesa

En estos casos, lo que debemos tener en cuenta es que la actividad que vamos a realizar queda regulada por la Real Federación Aeronáutica de España. A sus indicaciones debemos sumar las específicas que determina cada Comunidad Autónoma e incluso cada municipio.

Con la legislación actual, si el drone no se usa con fines comerciales o profesionales, se considera una aeronave que se rige por la Real Federación Aeronaútica

De forma general el uso de aeronaves requiere que vuelen por debajo de los 120 metros de altura y fuera de núcleos urbanos o grupos de población, que por ejemplo incluye playas. Deberán pues volar en zonas habilitadas para ello si el ayuntamiento dispone de ellas, o nos exponemos a una sanción o denuncia. Además, este tipo de drones no podrán usarse para actividades profesionales o de carácter profesional.

Lo más adecuado en estos casos es que busquemos si existe algún club de aeromodelismo en nuestra ciudad o comunidad autónoma y nos ayuden a prepararnos para volar aeromodelos con seguridad y ajustándonos a la legislación. En todo caso, y tal y como aclaran en la AESA, nosotros somos los responsables en caso de accidente.

Dron para fines comerciales

En el caso de que nos animemos con un drone para fines comerciales, el reglamento final está todavía en desarrollo pero hay recomendaciones a seguir según la AESA. La principal es que las operaciones que se pueden realizar se limitan a zonas no pobladas y al espacio aéreo no controlado.

La nueva normativa permite grabar en exterior a una aeronave de hasta 25 kg, siempre que sea de día y en condiciones meteorológicas favorables para la visibilidad. También tiene que llevar una identificación visible con su denominación, número de serie y el nombre y datos de contacto de la empresa operadora.

Para usar un drone de forma comercial, además de un placa y autorización, el piloto deberá disponer de una habilitación como piloto de drones

Además, el drone debe estar en todo momento al alcance visual del piloto y a no más de 500 metros de distancia y no más de 120 metros de altura. Por supuesto, fuera de un espacio aéreo controlado.

Piloto de drones

El piloto deberá tener una habilitación como operador de drones, para lo que no se requiere un permiso o autorización sino simplemente un acuse de recibo de haber presentado la declaración responsable junto con la documentación en el registro de AESA.

Las condiciones para obtener ese permiso de piloto de drones son:

– Acreditar que posee los conocimientos teóricos para obtener una licencia de piloto, que se puede obtener vía organizaciones de formación aprobadas por AESA o ATO.

– Ser mayor de edad

– Certificado médico de clase LAPL o Clase 2 (para drones de más de 25 kg)

– Acreditar que disponen de los conocimientos adecuados de la aeronave que van a pilotar y de su pilotaje, por medio de un documento que puede ser emitido por el operador, por el fabricante de la aeronave o una organización autorizada por éste, o por una organización de formación aprobada.

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